
Según
cuentan los mitos aztecas, una profecía anunció
que en el lugar donde el pueblo azteca encontrara un águila
devorando una serpiente sobre un nopal deberían construir
un templo en honor a los dioses. La visión se presentó
en una zona del Valle de México, en un islote del antiguo
lago de Texcoco. Allí se asentaron y crearon la que en
un futuro seria la capital del imperio Mesoamericano (Tenochtitlan)
ampliando la extensión de la isla artificialmente y con
sistemas de riego y conducción de agua muy sofisticados.
La ciudad Tenochtitlan llegó a albergar
más de 200.000 habitantes, convirtiéndola en una
de las ciudades más grandes de su época.
Los aztecas habían asimilado las culturas
de los pueblos avanzados del valle y se habían convertido
en un eficiente poder militar, ya que trabajaban como soldados
a sueldo para un emperador. Por lo que pronto se revelarían
y se convertirían en el mayor imperio que había
existido en mesoamérica.
Los aztecas adoptaron las creencias religiosas
y culturas de los pueblos vecinos y sometidos. Su religión
era politeísta, aunque predominaban unas pocas divinidades
principales. Los dioses aztecas más importantes estaban
relacionados con el cielo solar y agrícola.
Los aztecas no hacían un sacrifico cada
día, ni por ningún otro motivo que por la necesaria
ofrenda que ellos creían que les debían dar a
los dioses. Los sacrificios se hacían sólo en
los días festivos. Un día festivo por cada uno
de sus 18 meses y cada mes estaba dedicado a un dios distinto.
Los aztecas conocían un tipo de escritura
jeroglífica, ya que la economía de la ciudad se
basaba en el comercio. La escritura mezclaba pictogramas, ideogramas
y signos fonéticos. Predominaban las representaciones
pictóricas de los acontecimientos.
El pueblo azteca daba gran importancia al tiempo
y uno de los logros culturales más destacados fue la
invención de un sistema de medición del tiempo
basado en la combinación de varios calendarios.
Sus calendarios eran solares y estaban directamente
vinculados a diversas formas religiosas.
El calendario azteca está compuesto por
la combinación de un calendario civil y un calendario
místico:
El calendario civil (xihuitl) basado en el año
solar, mediante el cual los aztecas determinaban referencias
cronológicas para las actividades de la sociedad en su
conjunto, como las ceremonias y rituales. Estaba compuesto de
18 meses y de 20 días cada uno. Una semana estaba compuesta
por cinco días y el año por tanto de 360, pero
que se redondeaba a 365 días con la adición del
nemontemi (días vacíos), una semana en que se
cesaba toda actividad normal y se dedicaba al ayuno y la abstinencia.
El problema de los años bisiestos se solucionaba intercalando
cada cuatro años un día de doble duración.
Cada mes del calendario azteca estaba relacionado
con una actividad determinada dedicada a un dios distinto.
Y calendario místico llamado Tonalpohualli,
se registraba en el tonalamat (libro de los días), un
códice en piel de venado o papel de corteza a partir
del cual un sacerdote (tonalpouque) extraía horóscopos
y predecía los días fastos y nefastos del ciclo.
La estructura (probablemente heredada a través de los
toltecas) comprendía un año de 260 días,
a cada uno de los cuales se asignaba una fecha por la combinación
de uno de los 20 signos de los días y un número
de 1 a 13, representado por puntos, de modo tal que era imposible
confundir dos días del ciclo anual. Por lo tanto, estaba
compuesto de 20 semanas de 13 días. Cada uno de estos
días se dividía en 13 horas diurnas y 9 nocturnas.
Se creía que un dios o una diosa presidían cada
signo de los días, y cada uno estaba también asociado
a un punto cardinal (en sentido de giro antihorario, comenzando
por el Este, de donde sale el sol). Cada día con su número
estaba bajo la protección del respectivo dios, relacionado
a un color, y tenía un augurio asociado.
La combinación de ambos ciclos produce
siglos de 52 años de duración que se denominaba
Xiuhmopilli(atadura de años).
Los aztecas dividían el calendario solar
en 5 periodos de 73 días, una especie de estaciones a
los que llamaban cocij:
Cocij cogaa, era el tiempo del agua y del viento simbolizado
por el cocodrilo.
Cocij col lapa era el tiempo de las cosechas, representado por
el maíz.
Cocij piye chij, era el tiempo santo o de fiesta, representado
por el águila o el guerrero.
Cocij piye cogaa, tiempo de secas e inicio del calendario.
Cocij yoocho, tiempo de las enfermedades y las miserias, representadas
por el tigre.
La civilización azteca se caracterizó
por ser una sociedad estrictamente religiosa, en la que todo
se relacionaba con los dioses. La creencia de que los dioses
se mostraran en forma de estrellas, planetas (planeta Venus),
el sol, la luna... los convirtieron en unos estudiosos de la
astronomía. Sus observaciones del cielo motivaron la
creación del calendario y así poder predecir eventos
meteorológicos y místicos.
|
|
|
|
Calendario Chino |
Calendario Azteca |
Calendario Arabe |
Calendario Maya |
|
|
|
|
|
|
|
| |
|